Si presentas piedras en los riñones o sospechas de cálculos renales, el primer paso es un diagnóstico de litiasis renal preciso. En muchos casos, el urólogo puede indicar un tratamiento para piedras en los riñones sin cirugía, basado en control del dolor, hidratación, medicación expulsiva y seguimiento con estudios de imagen. El objetivo es aliviar síntomas, proteger la función renal y reducir el riesgo de recurrencias.
Este contenido se enfoca en el tratamiento conservador (médico) para litiasis renal y litiasis urinaria. Si hay infección, obstrucción importante, dolor incontrolable o un calculo renal grande, se valoran alternativas urológicas mínimamente invasivas.
El diagnóstico de la litiasis renal permite definir el tamaño y ubicación del cálculo, evaluar si existe obstrucción y decidir el mejor tratamiento para litiasis renal. Un buen diagnóstico de la litiasis renal también ayuda a prevenir complicaciones y a reducir recaídas.
Historia clínica detallada: dolor lumbar tipo cólico, irradiación a ingle, náuseas, vómitos, fiebre (si hay infección) y hematuria.
Exploración física: palpación y percusión lumbar (signo de Giordano), evaluación de hidratación y dolor.
Laboratorio: examen general de orina (EGO), urocultivo si hay sospecha de infección, función renal y parámetros inflamatorios.
El USG litiasis renal suele ser el estudio inicial: es un ultrasonido para litiasis renal (también conocido como ecografía para litiasis renal) que permite identificar piedras, valorar dilatación del sistema colector y orientar el diagnóstico de la litiasis renal. La ecografía de litiasis renal es especialmente útil para seguimiento en tratamiento conservador.
En casos seleccionados, una tomografía helicoidal sin contraste complementa el diagnóstico de litiasis renal, definiendo con precisión el tamaño, densidad y localización del cálculo, lo que ayuda a planear el mejor tratamiento de litiasis renal.

Dra. Paulette Avila Boza
El tratamiento cálculos renales sin cirugía se indica cuando el paciente está estable, no hay infección complicada ni deterioro renal, y el cálculo tiene probabilidades razonables de expulsión o control con seguimiento. El plan suele combinar cólico renal tratamiento, hidratación y medidas para facilitar el paso del cálculo.
El cólico renal tratamiento busca aliviar el dolor mientras el uréter intenta expulsar la piedra. Se utilizan analgésicos y antiinflamatorios según tu historia clínica y función renal. Además de mejorar el confort, un buen control del dolor favorece la recuperación y evita visitas repetidas a urgencias.
En el tratamiento para cálculos renales conservador, aumentar la ingesta de líquidos ayuda a mejorar el flujo urinario y puede favorecer la expulsión de cálculos pequeños. La meta no es “tomar agua sin control”, sino hidratarse de forma inteligente y con seguimiento, especialmente si existe alguna condición médica adicional.
En determinados pacientes, el urólogo puede indicar un esquema de tratamiento litiasis renal con medicación expulsiva (terapia médica expulsiva), cuyo objetivo es relajar el uréter y facilitar el paso del cálculo hacia la vejiga. Esta estrategia suele ser más útil cuando la piedra está en el uréter y el tamaño es favorable.
No todas las piedras son iguales. Algunas, como las de ácido úrico, pueden responder a medidas que modifican el pH urinario. En otros tipos de litiasis, el objetivo del manejo médico es controlar síntomas, vigilar evolución y prevenir nuevos eventos. Por eso, el diagnóstico de litiasis renal y el análisis clínico son clave para elegir el mejor tratamiento para litiasis renal.
El control evolutivo es parte del tratamiento para piedras en los riñones. Dependiendo del caso, se indica ecografía para litiasis renal o ultrasonido para litiasis renal para confirmar si el cálculo avanzó, se expulsó o si hay signos de obstrucción. Este seguimiento es especialmente importante cuando se decide vigilancia.
La litiasis urinaria tiende a repetirse si no se corrigen factores de riesgo. En consulta, se revisan hábitos, hidratación, alimentación y, si es necesario, se solicitan estudios metabólicos. La prevención es una parte esencial del tratamiento de litiasis renal a largo plazo.
El tratamiento litiasis renal bilateral requiere una valoración más cuidadosa, ya que pueden existir cálculos en ambos riñones. La prioridad es descartar obstrucción, infección y evaluar función renal. Con esa información se define un plan escalonado: manejo médico cuando es posible y procedimientos cuando el riesgo lo amerita.
Aunque el tratamiento para cálculos renales sin cirugía funciona en muchos casos, hay situaciones que requieren atención inmediata: fiebre o infección urinaria con obstrucción, dolor que no cede, vómitos persistentes, deterioro de la función renal o un calculo renal que no progresa. En esos escenarios, el urólogo puede recomendar opciones mínimamente invasivas.
Si tienes síntomas compatibles con litiasis renal o deseas una segunda opinión sobre tu tratamiento para piedras en el riñón, agenda tu cita. Revisamos tus estudios (TAC o USG litiasis renal), confirmamos el diagnóstico de la litiasis renal y te proponemos el plan más seguro, priorizando un tratamiento conservador cuando es posible.


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